Demandamos la separación del Estado de las iglesias

Sin Estado laico no hay democracia ni derechos humanos

 

 

Creemos que el Estado peruano tiene que fortalecerse como un Estado laico, es decir, sus decisiones deben basarse en los derechos humanos y con ello, ser autónomas e independientes frente a las religiones. Las autoridades deben comprender que su legitimidad recae en la población y el interés público y no sobre las jerarquías religiosas.

El Estado peruano es formalmente laico, de acuerdo al artículo 50 de la Constitución Política del Perú, que reconoce su independencia y autonomía. Además, esta condición es reafirmada por diversas sentencias del Tribunal Constitucional, máximo intérprete de la Constitución. 

Sin embargo, en la actualidad, en nuestro país no hay una clara separación entre la religión –especialmente católica– y las políticas públicas, sobre todo referidas a los derechos sexuales y derechos reproductivos. Precisamente porque en estos campos, las jerarquías religiosas buscan imponer una moral sexual y ejercer control, aun cuando muchas veces sus propuestas atentan contra los derechos de las mujeres y su libertad para decidir.

Esta injerencia religiosa se traduce en que hasta la fecha no se implementan de forma completa y a nivel nacional los Lineamientos Educativos y Orientaciones Pedagógicas para la Educación Sexual Integral, aprobados en el 2008 por el Ministerio de Educación; los y las adolescentes no pueden acceder a servicios de salud sexual y reproductiva; se sancionan las relaciones sexuales consentidas entre y con adolescentes, y el Ministerio de Salud no distribuye gratuitamente la anticoncepción oral de emergencia, debido a una sentencia del Tribunal Constitucional, aun cuando la Organización Mundial de la Salud ha ratificado su efecto exclusivamente anticonceptivo. Asimismo, el aborto terapéutico no cuenta con un protocolo nacional o guía de atención a pesar de estar despenalizado desde 1924; no se reconocen los derechos de las personas en base a su orientación sexual y su identidad de género, desconociéndose el principio de no discriminación e igualdad, y el aborto en casos de violación sexual está penalizado, entre otros atentados contra  los derechos humanos.
Nuestros gobernantes tienen reconocido constitucionalmente el derecho a la libertad de creencias religiosas, pero estas deben pertenecer a su espacio personal y no pueden ser impuestas a la población mediante normas y políticas porque se atentaría contra su libertad de conciencia, principio también reconocido en la Constitución Política del Perú. 

Precisamente, la relación entre el Estado laico y los derechos sexuales y derechos reproductivos tiene como base el respeto a la libertad de conciencia. Cada persona tomará sus propias decisiones en los diversos ámbitos, pero el Estado debe garantizar la libertad para decidir y evitar imposiciones. Cuando una mujer afronta un embarazo producto de una violación sexual, debería tener la libertad para decidir continuarlo o no, en ejercicio de su libertad de conciencia. 

La laicidad tampoco admite privilegios entre las iglesias. Sin embargo, el Estado peruano firmó en 1980 el Concordato con el Vaticano, evidenciando su actoría política. Este acuerdo establece un conjunto de beneficios (subvenciones), exoneraciones de impuestos y privilegios a favor de la Iglesia Católica, entre los que se incluye la obligatoriedad del curso de religión con orientación plenamente católica en las escuelas públicas. Asimismo, reconocemos que existe una pluralidad de creencias dentro de las iglesias, especialmente dentro de la Iglesia Católica, cuya jerarquía se aleja cada vez más de las realidades y demandas de su feligresía, que busca una iglesia más plural, inclusiva y democrática.

Quienes suscribimos este pronunciamiento creemos que es inadmisible que nuestros funcionarios/as públicos/as y autoridades adopten políticas confesionales, tal como sucede en el campo de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Esto solo genera que la pluralidad de creencias no sea respetada ni garantizada y que se debilite la democracia. Por ello, demandamos que se adopten –con carácter de urgencia– medidas que permitan fortalecer la laicidad del Estado, requisito para la democracia plena y garantía delos derechos de las personas. Como ciudadanos y ciudadanas luchamos para que el Estado responda a las demandas de todos los peruanos y peruanas, más allá de los credos de cada persona.

Lima, 09 de diciembre de 2012.

 

Sergio Tejada Galindo
Carlos Bruce Montes de Oca
Víctor Crisólogo Espejo
Esther Saavedra Vela
Alberto Adrianzen Merino
Patricia Carrillo Montenegro
Augusto Alvarez Rodrich
Jorge Bruce
Claudia Cisneros Mendez 
Pedro Salinas 
Fernando Tuesta Soldevilla 
Maribel Toledo-Ocampo Aguayo 
Fernando Valencia 
Marco Sifuentes 
Fernando Vivas
Reverendo David Limo
Dorothea Ortmann
Gustavo Rodríguez 
Jeremias Gamboa Cardenas
Javier Enrique Arévalo Piedra 
Jorge Eslava 
Katia Duharte Muhvić-Pintar
Carla García Buscaglia
Teresina Muñoz-Nájar
Francesca Costanza Emanuele Neyra
Maria Emma Mannarelli
Rocío Silva Santisteban Manrique
Virginia Vargas Valente
Maruja Barrig
Elva Quiñones Colchado
Marfil Francke
María Raguz Zavala
Carmen Rosario Tocon Armas
María Elena Reyes
Verónica Ferrari Gálvez
Rocio Gutierrez Rodriguez
Flor de Belén Angulo Tuesta
Jorge J. Chavez Ortiz 
Violeta Barrientos Silva
Miriam Cristina Medina Chong
Gabriela Sialer
Martín Jaime Ballero
Marcia Lucrecia Roeder Romero
Julio Yauri Arauzo
Elia Luna del Valle
Luis Enrique Bossio Montellanos
Melva Chang
Martha del Castillo Morey
Adriana Fernández Godenzi
Gabriel Aller Fernández 
Manuel Bonilla Rojas 
Jerónimo Centurión 
Paloma Yerovi Cisneros
Claudia Amico 
Nani Cardenas 
Fernando de La Jara 

Organizaciones:

Círculo de Cooperación Interreligiosa - Iniciativa de Religiones Unidas 
Parroquia Ecuménica de la Gracia
Iglesia Unitaria del Perú
Colegio Regional de Obstetras III de Lima-Callao
Asociación Internacional de Salud Mental para las Mujeres
INERELA - PERU + 
Movimiento Manuela Ramos
DEMUS-Estudio para la Defensa de los Derechos de la Mujer
Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán
PROMSEX 
CLADEM Perú 
Milenia Comunicaciones
Asociación Aurora Vivar