DERECHOS EN IGUALDAD

Consideramos que es necesario construir una sociedad incluyente donde ninguna persona sea discriminada, perseguida u hostigada por sus prácticas sexuales, por lo que se requiere eliminar los dogmas establecidos como verdades únicas en nuestras iglesias, y abogar por un estricto cumplimiento del principio de laicidad del Estado.

 

 

El Día Internacional del Orgullo LGTB, representa un hito en la historia mundial por la lucha del reconocimiento y ampliación de la diversidad sexual como instrumento de lucha que permite la inclusión, de las minorías sexuales, como sujetos de plena ciudadanía.

En ese contexto ¿qué tanto se ha avanzado en el Perú en materia de derechos humanos de la población LGTB?

En nuestro país, la igualdad de las personas LGBT continúa siendo una agenda pendiente, ya que la discriminación a causa de la orientación sexual y/o identidad de género de las personas sigue presente en diversos ámbitos, sin que el Estado articule desde las políticas públicas una respuesta firme y eficaz frente a este problema.

Así lo indican los informes de la Sociedad Civil[1] durante el periodo 2014 y 2015: 13 asesinatos de personas LGTB, 13 vulneraciones a la seguridad personal (agresiones físicas y verbales, secuestros, detenciones, 4 suicidios, y 13 casos de acoso.

En el derecho a la salud, las coberturas para la comunidad LGTB están concentradas en las políticas referidas al VIH/SIDA, dejando de lado una visión integral en la atención.

En el plano normativo nacional, salvo el Código Procesal Constitucional[2], no existen avances legislativos en el Perú que hagan mención explícita a la orientación sexual e identidad de género como motivos prohibidos de discriminación, con excepción de algunos instrumentos de políticas públicas como el Plan Nacional de Igualdad de Género (Planig), que tiene entre sus objetivos estratégicos la erradicación de las prácticas discriminatorias basadas en las diferencias de género y la disminución de los crímenes en razón de la orientación sexual de las víctimas.

Por otro lado, en la “Ley de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres”, la orientación sexual y la identidad de género fueron excluidas del listado de categorías protegidas, dejando claramente establecida la arraigada concepción heteronormativa del derecho a la igualdad y a la no discriminación.

A la fecha, sólo existen algunas ordenanzas regionales y locales contra la discriminación (denominadas “ordenanzas integrales”) que en algunos casos incluyen la discriminación por identidad de género. A diciembre de 2010, de los 25 gobiernos regionales que existen, solamente nueve han emitido ordenanzas contra la discriminación por orientación sexual, y de 195 gobiernos provinciales, sólo 12 lo habían hecho. De otro lado, de los 43 distritos que comprende Lima Metropolitana solamente cuatro tienen ordenanzas de este tipo.

 

Los discursos pastorales en la Iglesia Católica

A pesar del avance en los derechos humanos, aún seguimos atestiguando expresiones dramáticas de homofobia hacia quienes manifiestan orientaciones sexuales diferentes a la heterosexual.

La mayoría de estas historias de segregación, exclusión y discriminación tienen su origen en la cultura judeo-cristiana, y han sido reproducidas a lo largo de la historia moderna por la jerarquía católica a través de la de los documentos pontificios, en donde se puede observar “que la sexualidad ha sido conformada a través de dos significantes: el sexo y la familia, entendidos como expresiones de la naturaleza.”[3]

Sin embargo, existen documentos como del Sínodo de los obispos, de la III Asamblea General Extraordinaria[4], que señalan que los homosexuales deben ser acogidos con respeto y sin discriminación, con “una actitud respetuosa, que no juzgue” a quienes viven en tales uniones, y que considere a los hijos e hijas de estas parejas “con la misma atención, ternura y solicitud que reciben otros niños [y niñas]”[5].

En ese sentido, Católicas por el Derecho a Decidir - Perú, apuesta por la igualdad, el respeto al otro, la libertad, siguiendo los valores que el mismo Jesús promovió dentro del cristianismo: solidaridad, fraternidad, sororidad, igualdad, y apertura a ser diferentes dentro de las Iglesias.

Consideramos que es necesario construir una sociedad incluyente donde ninguna persona sea discriminada, perseguida u hostigada por sus prácticas sexuales, por lo que se requiere eliminar los dogmas establecidos como verdades únicas en nuestras iglesias, y abogar por un estricto cumplimiento del principio de laicidad del Estado.

Junio de 2015

 

[1] Red Peruana TLGB (2015). Informe anual sobre derechos humanos de personas trans, lesbianas, gays y bisexuals en el Perú 2014-1015. Lima, Lettera Gráfica.

[2] Centro de la Mujer Peruana “Flora Tristán” (2012). Informe alternativo al séptimo y octavo informe combinado del Estado peruano al Comité de la CEDAW. Lima, abril.

[3] Católicas por el Derecho a Decidir – Perú (2015). Discursos pastorales, laicidad y políticas públicas sobre derechos sexuales y reproductivos en el Perú. Lima, CDD-Perú.

[4] Sínodo de los obispos. III Asamblea General Extraordinaria. Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización. Instrumentum laboris, 2014, número 110.

[5] Idem.