No al uso del preservativo, no a las relaciones sexuales consentidas entre pares, no a la anticoncepción oral de emergencia... ¿Estamos en la Inquisición? ¿Qué dicen los y las adolescentes / jóvenes?

Eliana Cano
Católicas por el Derecho a Decidir - Perú

¿Dónde están sus voces, sus experiencias, sus emociones? Quién habla por ellos y ellas: ¿el Cardenal Cirpriani, los grupos conservadores religiosos, los políticos que se guían de sus creencias religiosas cuando fueron elegidos para garantizar derechos?

¿Qué pretenden estos señores /as?, sus reiteradas afirmaciones de satanización, amenaza, exageración ya no calan en la vida cotidiana de la gente. Afirmaciones como estas se alejan cada vez más de las realidades diversas y complejas de nuestro país.

Es claro que su objetivo es tener el control político de la sexualidad y todos los temas que la circundan, es el bastión que no quieren perder, y sobre el cual buscan estar vigentes y recuperar algo de la credibilidad que perdieron en el transcurso de la historia.

No les interesa en absoluto la realidad de muchos /as  adolescentes que, por diversas razones, tienen que afrontar maternidades y paternidades tempranas, tampoco el sufrimiento de haber sido violadas por seres inescrupulosos o asesinadas en relaciones violentas. Les es indiferente si tienen o no acceso a servicios de orientación y consejería en salud sexual y reproductiva, si se afectan de VIH y tienen o no acceso a tratamiento; tampoco les interesa las adolescentes que mueren por no acceder a servicios dignos para atender su salud reproductiva.

La jerarquía católica y aliados, utilizan el evangelio y hablan desde el poder que tienen para satanizar y hacer creer que existe un pensamiento único y hegemónico en temas de sexualidad. Como mujeres y también católicas sabemos que no es así, una espiritualidad y fe liberadora enseña que las personas pueden decidir con libertad y conciencia sobre lo que les afecta. Por ello, la religión no puede ser utilizada como objeto de poder para controlar conciencias y cometer atropellos, esa no es la enseñanza original que recibimos quienes nos sentimos católicas/os.

Como ciudadanas, le pedimos al presidente de la Comisión de Justicia del Congreso, Rolando Sousa, actúe con firmeza y sin intimidación alguna frente al proyecto de despenalización de relaciones sexuales consentidas entre pares. Por su parte, al  ministro de salud, Oscar Ugarte, que no retroceda más en sus decisiones, que garantice recursos para la salud sexual y reproductiva, derecho de todos y todas.

Los las/los responsables políticos que discuten y deciden en política pública y legislación, deben responder con objetividad y conciencia social, tal como lo expresan en sus discursos: acciones tangibles por un país más justo, democrático, respetuoso de la diversidad e inclusivo.

Lima, 15 de noviembre de 2010.