La escritora y periodista Gabriela Wiener reflexiona sobre el uso de un lenguaje respetuoso de la diversidad sexual

Alfabetizando

¿Y si creamos una escuelita nocturna para aprender a hablar otra vez? Allí enviaríamos a casi a todos los periódicos, a los canales de televisión y al ochenta por ciento de los comentaristas de las redes sociales para alfabetizarlos en un lenguaje respetuoso de la diversidad sexual. A ver, repitan conmigo las consonantes: l, g, t, b. Muy bien, pero hay mucha tarea para la casa. Hace ya un par de años, un grupo bastante heterogéneo de personas preocupadas por los derechos de la población de lesbianas, gays, travestis y bisexuales (LGTB) decidió fundar una página en Facebook cuyo nombre es una declaración de intenciones y un mensaje urgente para un país que sigue estando a la cola de Latinoamérica en lo que a leyes a favor de ese colectivo se refiere, incluyendo la del matrimonio igualitario: “Combatamos la homofobia en el Perú”. La página es una magnífica ventana de información sobre el universo LGTB y sus últimas conquistas, gestionada con una actitud reivindicativa, joven y vigorosa, nunca victimista y un espacio para todo aquel que quiera sacudirse los prejuicios, el chiste de maricas, el sensacionalismo trome, y, sobre todo, la discriminación caleta pero permanente, que está en el lenguaje de todos los días.

Los administradores se han tomado muy en serio su trabajo de alfabetizadores y es arduo. Mientras no haya entidades que nos protejan de ello, aseguran, seguirán fiscalizando para evitar titulares, noticias, publicidad, etc., que refuerzan los estereotipos y solo reproducen el odio. Basta ver los comentarios para entender la necesidad de su trabajo. La gente empieza con una frase típica: “No, si yo no soy homofóbica…” que suele ser completada con un pedido aparentemente inocuo: “pero por favor no se casen, no se besen, no hagan escándalos”. Jalados. Para pasar de año en esta hipotética escuela hay que empezar por grabarse bien la primera lección: igualdad plena de derechos quiere decir besos, bodas y deliciosos escándalos para todos.

Fuente: Diario La República, 19 de abril de 2013

http://www.larepublica.pe/columnistas/llamada-perdida/alfabetizando-18-04-2013